Sheinbaum llama a EU a evitar crisis humanitaria en Cuba por aranceles; buscará otras vías para ayudar

El Gobierno de México manifestó este viernes que buscará ayudar a Cuba sin poner en riesgo los intereses mexicanos ante la nueva amenaza de aranceles por parte de Estados Unidos a los países que suministren petróleo a Cuba —México es el principal proveedor—, en la más reciente medida de presión por parte de la administración de Donald Trump contra la isla.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo que pedirá al Gobierno de EE.UU. conocer los alcances del decreto arancelario y, al mismo tiempo, buscará “distintas alternativas, evidentemente también en la defensa de México, para ayudar de manera humanitaria al pueblo cubano”.

Además de conocer los alcances del decreto anunciado el jueves por Trump, México pidió establecer contacto con el Departamento de Estado de EE.UU. para decirles que “hay que impedir una crisis humanitaria para el pueblo cubano”.

Sheinbaum aseguró que la reciente amenaza de aranceles de Trump desencadenaría “una crisis humanitaria de gran alcance, afectando directamente hospitales, alimentación y otros servicios básicos” de Cuba.

Esta situación “debe evitarse mediate el respeto al derecho internacional y el diálogo entre las partes”.

Sin embargo, la confrontación entre Cuba y EE.UU. parece alejarse cada vez más del diálogo y alcanzar niveles de tensión no vistos desde la década de 1960 con la Crisis de los Misiles. En La Habana, el Gobierno cubano habla de “una guerra en todo el país”, donde toda la población lucharía en un conflicto guerrillero sangriento y prolongado, al tiempo que condena la amenaza de aranceles de Trump como un “brutal acto de agresión”.

Mientras tanto, Sheinbaum trata de equilibrar las relaciones con Estados Unidos en varios temas. El jueves, horas antes de la amenaza arancelaria de Trump, la presidenta de México indicó que habló por teléfono con el mandatario estadounidense sobre seguridad y comercio. El tema de la seguridad ha sido un punto crítico en las relaciones entre México y EE.UU. Trump ha insistido en ayudar a México a frenar la inseguridad e incluso ha dicho que podría atacar a los cárteles de la droga por tierra en territorio mexicano, algo que Sheinbaum ha rechazado. En tanto, el tema comercial es de suma relevancia porque los equipos negociadores se encuentran discutiendo los términos de varios puntos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya revisión está programada para este año.

La mandataria mexicana afirmó este viernes que, durante la llamada con Trump un día antes, el presidente de EE.UU. no mencionó el tema de Cuba.

“En la llamada que tuve ayer con el presidente Trump, en ningún momento lo mencionó él (el tema de Cuba) y, dado que no lo mencionó él, nosotros no tocamos el tema”, añadió Sheinbaum.

Cuba, no obstante, también es un tema de relevancia actual para México. Luego del ataque estadounidense en Venezuela el pasado 3 de enero y la captura del presidente derrocado Nicolás Maduro, el Gobierno venezolano se ha alineado con EE.UU. en aspectos como la industria petrolera, aislando a Cuba mucho más que antes.

La isla ya no cuenta con el petróleo que antes mandaba Venezuela, por lo que México es uno de los pocos salvavidas energéticos que le quedan a Cuba. Pero Sheinbaum no ha sido clara esta semana cuando se le cuestionó sobre si los envíos de petróleo de México a Cuba se mantienen.

El martes, Sheinbaum dijo que los envíos de petróleo desde territorio mexicano son “una decisión soberana” a cargo de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), aunque no aclaró si estas exportaciones se mantienen o no.

La mandataria se refirió al tema durante su conferencia de prensa matutina, en la que se le preguntó por un reporte de la agencia Bloomberg según el cual Pemex suspendió la venta de petróleo a Cuba.

Como ha dicho en otras ocasiones, Sheinbaum comentó que México envía petróleo a Cuba “por razones humanitarias” ante el bloqueo económico que Estados Unidos mantiene sobre la isla desde hace décadas.

Ahora, con la amenaza de aranceles de Trump a países que suministren petróleo a Cuba, la medida ya no luce solamente como una medida de presión para La Habana, sino como un guiño de presión para México.